El cold brew es una de las formas más fáciles y agradecidas de preparar café frío en casa. No necesitas una cafetera cara, ni saber hacer latte art, ni montar un laboratorio en la cocina.
Solo necesitas tres cosas: café, agua y tiempo.
A diferencia del café con hielo, el cold brew no se prepara caliente para después enfriarlo. Se infusiona directamente en frío o a temperatura ambiente durante varias horas. Por eso suele tener un sabor más suave, más dulce y menos ácido que un café caliente servido sobre hielo.
Dicho fácil: el cold brew es café preparado con calma para tomarlo frío.
Y lo mejor es que puedes dejarlo listo en la nevera y tener café frío para varios días.
Qué es el cold brew
El cold brew es una infusión fría de café.
Se prepara mezclando café molido con agua fría o a temperatura ambiente y dejándolo reposar durante varias horas. Después se filtra y se sirve frío, normalmente con hielo, solo, con leche, con bebida vegetal o incluso con tónica.

La gracia está en que aquí no usamos calor para extraer el café. Usamos tiempo.
Por eso el resultado es diferente al de un espresso, una moka o un café de filtro caliente.
Cold brew no es lo mismo que café con hielo
Esto es importante.
El café con hielo se prepara primero en caliente. Puede ser un espresso, un café de moka o un café de filtro. Después se sirve sobre hielo para enfriarlo.
El cold brew, en cambio, se prepara en frío desde el principio.
Eso cambia bastante el sabor. Un café caliente que se enfría puede mantener más acidez, más amargor o incluso quedar algo aguado cuando el hielo se derrite. El cold brew suele ser más redondo, más suave y más fácil de beber.
No es que uno sea mejor que el otro. Son bebidas diferentes.
Si quieres algo rápido, café con hielo.
Si quieres algo preparado con calma, cold brew.
Por qué el cold brew suele saber más suave
Al no usar agua caliente, se extraen los compuestos del café de otra manera.
El resultado suele ser una bebida menos amarga, menos ácida y con una sensación más dulce. Por eso gusta mucho incluso a personas que normalmente notan el café demasiado fuerte o agresivo.
Un buen cold brew puede recordar a chocolate, frutos secos, caramelo, fruta madura o cacao, dependiendo del café que uses.
También puede tener bastante cafeína, especialmente si lo preparas concentrado o si tomas vasos grandes. Que sea suave de sabor no significa necesariamente que sea flojo.
Cuándo merece la pena preparar cold brew
El cold brew merece mucho la pena en verano, pero no solo.
Es perfecto si:
- quieres café frío sin que quede aguado;
- te gusta preparar cantidad para varios días;
- prefieres cafés suaves y menos ácidos;
- quieres una bebida fácil para tomar con hielo;
- buscas una base para iced latte, café tonic o bebidas frías;
- tienes café en casa y quieres probar algo diferente.
Además, es una receta muy agradecida: preparas un litro, lo guardas en la nevera y lo vas sirviendo cuando te apetece.

Ingredientes y utensilios para hacer cold brew en casa
No necesitas una cafetera específica para empezar. Puedes hacer cold brew con un tarro de cristal, una jarra o una botella de boca ancha.
Lo importante es poder mezclar bien el café con el agua, taparlo y filtrarlo después.
Café
Para una receta base, usa 70 g de café por cada litro de agua.
Esta proporción da un cold brew equilibrado, fácil de beber y perfecto para tomar solo con hielo o con un poco de leche.
Si lo quieres más intenso, puedes subir a 80-90 g por litro. Si lo quieres tipo concentrado para mezclar con bastante leche o tónica, puedes acercarte a 100 g por litro.
Pero para empezar, 70 g/litro funciona muy bien.
Agua
Usa 1 litro de agua fría o a temperatura ambiente.
Si el agua de tu zona tiene mucho sabor, mucha cal o huele a cloro, mejor usar agua filtrada o mineral de mineralización débil.
El agua importa más de lo que parece. Si el agua no sabe bien, el café tampoco va a quedar fino.
Molienda
La molienda ideal para cold brew es gruesa o media-gruesa.
Debe parecerse más a sal gruesa que a harina. Si usas una molienda demasiado fina, el filtrado será más difícil y el resultado puede quedar turbio, pesado o con más amargor.
Si compras el café molido, pide molienda para cold brew o para prensa francesa. Si tienes molino en casa, muele grueso justo antes de prepararlo.
Recipiente
Puedes usar:
- un tarro de cristal grande con tapa;
- una jarra;
- una botella de boca ancha;
- una prensa francesa;
- una botella específica para cold brew.
Para empezar, no hace falta comprar nada especial. Un bote limpio con tapa sirve perfectamente.
Eso sí: asegúrate de que no tenga olores. El café absorbe aromas con facilidad, y no queremos un cold brew con recuerdos de garbanzos, salsa o encurtidos.
Filtro
Para filtrar el cold brew puedes usar:
- un colador fino;
- un filtro de papel de café;
- una tela limpia o gasa;
- una prensa francesa;
- una botella con filtro incorporado.
Si quieres un resultado más limpio, puedes hacer doble filtrado: primero con colador y después con filtro de papel.

Si te da igual que tenga algo más de cuerpo, con un colador fino puede ser suficiente.
Receta base de cold brew en casa
Esta es la receta sencilla para empezar. Luego puedes ajustarla según tu gusto.
Ingredientes para 1 litro
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Café molido grueso | 70 g |
| Agua fría o a temperatura ambiente | 1 litro |
| Hielo | al servir |
| Leche o bebida vegetal | opcional |
Paso a paso
- Pon los 70 g de café molido grueso en un tarro, jarra o botella limpia.
- Añade 1 litro de agua fría o a temperatura ambiente.
- Remueve suavemente para que todo el café quede bien humedecido.
- Tapa el recipiente.
- Déjalo reposar en la nevera entre 12 y 18 horas.
- Filtra el café con un colador fino, filtro de papel o tela limpia.
- Guarda el cold brew filtrado en una botella o recipiente cerrado en la nevera.
- Sirve con hielo, solo o con leche.
Y ya está.
No hay que complicarlo más.
Cuánto tiempo dejar reposar el cold brew
Como punto de partida, deja el cold brew 16 horas en nevera.
Si lo quieres más suave, puedes probar con 12 horas.
Si lo quieres más intenso, puedes ir hacia 18 horas.
No lo dejaría muchos días infusionando con el café dentro. Más tiempo no siempre significa mejor. A partir de cierto punto, puedes empezar a extraer sabores menos agradables o conseguir una bebida más pesada.
La idea es infusionar, filtrar y guardar ya limpio.
Qué proporción usar según el resultado que buscas
Puedes ajustar el ratio según cómo te guste tomarlo:
| Resultado buscado | Café | Agua | Uso recomendado |
|---|---|---|---|
| Suave y fácil | 60 g | 1 litro | Para tomar solo con hielo |
| Equilibrado | 70 g | 1 litro | Receta base San Jorge |
| Más intenso | 80-90 g | 1 litro | Para tomar con leche o hielo grande |
| Concentrado | 100 g | 1 litro | Para diluir con agua, leche o tónica |
Si es tu primera vez, empieza con 70 g/litro. Después ajustas.
El cold brew no va de acertar una fórmula universal. Va de encontrar la versión que te apetece beber.
Qué café elegir para cold brew
Puedes hacer cold brew con muchos tipos de café, pero no todos van a dar el mismo resultado.
Como se toma frío y suele servirse con hielo o leche, conviene elegir cafés con buen dulzor, buen cuerpo y notas agradables.

Cafés con notas de chocolate, frutos secos o caramelo
Si quieres un cold brew fácil y redondo, busca cafés con notas como:
- chocolate;
- cacao;
- frutos secos;
- caramelo;
- panela;
- galleta;
- fruta madura.
Son perfiles que suelen funcionar muy bien en frío y que aguantan bastante bien si añades leche o bebida vegetal.
Si estás empezando, esta es la zona segura.
Cafés afrutados para un cold brew más diferente
También puedes preparar cold brew con cafés más afrutados.
Un natural, un honey o un café con notas de frutos rojos, ciruela, uva o fruta tropical puede dar una bebida muy aromática y divertida.
Eso sí: puede ser más sorprendente. Si vienes de cafés más clásicos, quizá te resulte distinto al principio.
No es malo. Es otro estilo.
Mejor café en grano o molido
Si tienes molino, mejor comprar café en grano y molerlo justo antes de preparar el cold brew.
Así conservará mejor el aroma.
Si no tienes molino, compra café molido para cold brew o molienda gruesa. No uses café molido fino de espresso o moka, porque será más difícil de filtrar y puede dar una bebida más amarga o turbia.
Como siempre: el café molido no es el enemigo. El problema es usar una molienda que no toca.
Cómo servir cold brew
Una vez filtrado, el cold brew es una base muy versátil.
Puedes tomarlo solo, con leche, con bebida vegetal, con tónica o usarlo en recetas frías.
Cold brew solo con hielo
La forma más sencilla: vaso, hielo y cold brew.
Si lo has preparado con 70 g/litro, probablemente puedas tomarlo directamente sin diluir. Si lo has hecho más concentrado, puedes añadir un poco de agua fría.
Prueba antes de añadir azúcar. Muchas veces el cold brew ya resulta más dulce y amable que otros cafés fríos.
Cold brew con leche
Si te gusta el café con leche, esta versión es facilísima.
Llena un vaso con hielo, añade cold brew y termina con leche o bebida vegetal.
Una proporción sencilla sería:
- 2 partes de cold brew;
- 1 parte de leche.
Si lo quieres más suave, añade más leche. Si lo quieres más cafetero, menos.
Funciona muy bien con cafés de notas achocolatadas, frutos secos o caramelo.
Cold brew tonic
El cold brew tonic es una bebida fresca, amarga, dulce y con burbujas.

Para prepararlo:
- Llena un vaso con hielo.
- Añade tónica.
- Vierte cold brew encima poco a poco.
- Termina con una rodaja de naranja o piel de limón.
Usa cafés con notas cítricas, frutales o florales si quieres una bebida más brillante. Si usas un café muy tostado o muy amargo, puede chocar demasiado con la tónica.
Cold brew con naranja
Una versión muy fácil y muy veraniega.
Sirve cold brew con hielo y añade una rodaja de naranja o un poco de piel de naranja. También puedes añadir unas gotas de zumo si quieres algo más fresco.
Queda muy bien con cafés con notas de cacao, caramelo o fruta.
Cubitos de cold brew
Si no quieres que el hielo agüe tu bebida, puedes congelar parte del cold brew en cubitos.
Luego los usas para enfriar más cold brew, un iced latte o una bebida fría con leche.
Es un truco sencillo y muy útil.
Cómo conservar cold brew
El cold brew se conserva bastante bien porque se prepara en cantidad y se guarda frío, pero hay que hacerlo con un poco de cuidado.
Guárdalo siempre filtrado
Una vez pasado el tiempo de reposo, filtra el cold brew y retira el café molido.
No lo guardes varios días con los posos dentro. Puede seguir extrayendo y acabar con sabores más amargos, pesados o desagradables.
Infusiona, filtra y guarda.
Ese es el orden.
Usa un recipiente limpio y cerrado
Guarda el cold brew en una botella o jarra limpia, con tapa, dentro de la nevera.
Mejor si es de cristal y no tiene olores. Evita recipientes que hayan tenido salsas, caldos o alimentos muy aromáticos.
El café es bastante sensible a los olores, incluso en frío.
Cuánto dura el cold brew en la nevera
Lo ideal es consumirlo en 3-5 días para disfrutarlo con buen sabor.
Puede aguantar algo más si está bien filtrado y bien refrigerado, pero irá perdiendo aroma con el paso de los días.
Si le añades leche, bebida vegetal, azúcar, sirope o fruta, consúmelo antes. Mejor guardar el cold brew solo y mezclar justo al servir.
¿Se puede preparar para toda la semana?
Sí, puedes dejar una jarra preparada para varios días.
Pero no haría litros y litros si no lo vas a consumir pronto. Como con el café en grano o molido, mejor preparar una cantidad que vayas a disfrutar en buen momento.
Un litro suele ser una cantidad perfecta para casa: te da varias bebidas sin que se quede olvidado en la nevera.
Errores comunes al preparar cold brew
El cold brew es fácil, pero hay algunos errores que pueden estropearlo.
Usar una molienda demasiado fina
Si el café está demasiado fino, será más difícil de filtrar y puede quedar una bebida turbia, pesada o amarga.
Para cold brew, mejor molienda gruesa o media-gruesa.
Piensa en sal gruesa, no en harina.
Dejarlo infusionar demasiado tiempo
Más horas no siempre significan mejor sabor.
Si lo dejas demasiado tiempo, el cold brew puede volverse plano, pesado o con notas menos agradables.
Empieza con 16 horas en la nevera. A partir de ahí, ajusta según tu gusto.
No remover al principio
Si no remueves al principio, parte del café puede quedar seco o mal hidratado.
No hace falta agitar como si fuera una coctelera. Solo remueve suavemente para que todo el café entre en contacto con el agua.
Filtrarlo mal
Un filtrado pobre puede dejar demasiados sedimentos.
Eso no siempre es grave, pero puede hacer que la textura sea menos agradable. Si quieres un cold brew más limpio, usa filtro de papel después del colador.
Usar café viejo o mal conservado
El cold brew no arregla un café que ya está apagado.
Si el café no huele a casi nada, está mal conservado o lleva demasiado tiempo abierto, el resultado será más plano.
Usa café fresco y bien guardado. Se nota.
Añadir leche o azúcar antes de guardarlo
Mejor no.
Guarda el cold brew solo, sin leche, azúcar, sirope ni fruta. Así se conserva mejor y puedes prepararlo de distintas formas según te apetezca.
Mezcla justo antes de servir.
Preguntas frecuentes sobre cold brew
¿Qué es cold brew?
El cold brew es café infusionado en frío durante varias horas.
No es café caliente enfriado ni espresso con hielo. Se prepara mezclando café molido grueso con agua fría o a temperatura ambiente, dejándolo reposar y filtrándolo después.
¿Cuánto café necesito para 1 litro de cold brew?
Para una receta base, usa 70 g de café por 1 litro de agua.
Si lo quieres más suave, puedes bajar a 60 g. Si lo quieres más intenso o concentrado, sube a 80-100 g por litro.
¿Cuánto tiempo debe reposar el cold brew?
Entre 12 y 18 horas en nevera suele funcionar muy bien.
Como punto de partida, prueba con 16 horas. Si lo quieres más suave, reduce el tiempo. Si lo quieres más intenso, alárgalo un poco.
¿Qué molienda se usa para cold brew?
Molienda gruesa o media-gruesa.
Si usas molienda demasiado fina, el café puede quedar turbio, amargo o difícil de filtrar.
¿Puedo hacer cold brew con café molido?
Sí, pero debe tener molienda gruesa.
Si compras café molido, pide que sea para cold brew o prensa francesa. Evita usar molido fino de espresso o moka.
¿El cold brew tiene más cafeína?
Puede tener bastante cafeína, sobre todo si usas mucho café, preparas un concentrado o tomas vasos grandes.
Que sepa más suave no significa que tenga poca cafeína. La cantidad final depende del ratio, el tiempo de infusión y cuánto bebas.
¿Cuánto dura el cold brew en la nevera?
Lo ideal es consumirlo en 3-5 días.
Guárdalo filtrado, en un recipiente limpio y cerrado, sin leche ni otros añadidos. Si lo mezclas con leche o fruta, consúmelo antes.
¿Se puede calentar el cold brew?
Sí, puedes calentarlo suavemente si quieres, aunque normalmente se toma frío.
Si lo calientas, hazlo sin hervirlo. Aun así, si quieres café caliente, suele tener más sentido preparar un método caliente directamente.
Conclusión
Hacer cold brew en casa es mucho más fácil de lo que parece.
No necesitas una cafetera especial ni una receta perfecta desde el primer día. Solo necesitas buen café, agua, una molienda gruesa y un poco de paciencia.
Empieza con esta receta:
70 g de café, 1 litro de agua, 16 horas en nevera, filtrar y servir con hielo.
A partir de ahí, ajusta a tu gusto.
Más café si lo quieres intenso.
Menos tiempo si lo quieres más suave.
Leche si quieres algo cremoso.
Tónica si quieres algo fresco y con burbujas.
Cubitos de cold brew si no quieres que se agüe.
El cold brew no va de complicarse. Va de tener café frío rico, listo en la nevera y preparado para esos días en los que apetece algo fresco, fácil y con sabor a café de verdad.




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