Prensa francesa: proporción, tiempo y molienda

Prensa francesa junto a taza de café o té

La prensa francesa parece la cafetera más fácil del mundo.

Añades café, echas agua, esperas, bajas el émbolo y listo.

Y sí, es un método sencillo. Pero también es muy fácil que el café quede demasiado amargo, con mucho poso, turbio o pesado si no ajustas bien la proporción, la molienda y el tiempo.

La buena noticia es que no necesitas complicarte. Con una receta base clara y unos pocos detalles, puedes preparar un café con cuerpo, redondo y muy agradable en casa.

La clave está en entender cómo funciona la prensa francesa: el café y el agua pasan varios minutos juntos, así que la molienda debe ser más gruesa, el tiempo debe estar controlado y, cuando termina la infusión, conviene servir el café para que no siga extrayéndose.

Dicho fácil: la prensa francesa no va de dejar el café ahí hasta que te acuerdes. Va de darle el tiempo justo.

Qué es la prensa francesa

La prensa francesa es una cafetera manual de inmersión.

Esto significa que el café molido se mezcla directamente con el agua caliente durante varios minutos. Después, el filtro metálico del émbolo separa el café líquido de los posos.

No usa presión como una máquina espresso. Tampoco filtra con papel como un V60 o una AeroPress con filtro de papel.

Por eso la taza tiene una personalidad muy concreta: más cuerpo, más textura y una sensación más densa en boca.

Una cafetera sencilla de inmersión

En la prensa francesa, todo el café está en contacto con toda el agua durante la infusión.

Eso la hace muy fácil de usar porque no tienes que controlar un vertido preciso, como ocurre en algunos métodos de filtro.

Solo necesitas:

  • café molido;
  • agua caliente;
  • una prensa limpia;
  • unos minutos;
  • y una molienda adecuada.

Parece poco, pero esos detalles son los que marcan la diferencia.

Por qué da un café con más cuerpo

La prensa francesa usa un filtro metálico.

Ese filtro retiene los posos más grandes, pero deja pasar más aceites y partículas finas que un filtro de papel. Por eso el café suele tener más cuerpo y una textura más envolvente.

Si te gustan los cafés con sensación redonda, densa y con presencia, la prensa francesa puede encajarte muy bien.

Si prefieres tazas muy limpias, ligeras y brillantes, quizá te guste más un método con filtro de papel.

Para quién tiene sentido este método

La prensa francesa tiene mucho sentido si quieres preparar café en casa de forma sencilla y sin demasiados accesorios.

También encaja bien si:

  • quieres preparar varias tazas de una vez;
  • prefieres cafés con cuerpo;
  • no tienes molino muy preciso;
  • buscas una cafetera fácil de usar;
  • quieres un método que no dependa de filtros de papel;
  • te gusta una taza más intensa y con textura.

No es el método más limpio del mundo, pero sí uno de los más agradecidos cuando se prepara bien.

Qué necesitas para preparar café en prensa francesa

Para hacer café en prensa francesa no necesitas muchas cosas, pero sí conviene cuidar lo básico.

La receta puede ser sencilla. El resultado no tiene por qué ser simple.

Aprende a usar bien la prensa francesa para tus cafés del día a día

Café de especialidad

La prensa francesa puede sacar tazas muy ricas, pero también muestra bastante el carácter del café.

Como deja pasar más cuerpo y aceites, un café bueno puede resultar muy agradable. Pero un café viejo, demasiado tostado o mal conservado también puede sentirse más pesado o amargo.

Para empezar, elige cafés de especialidad, por ejemplo, con notas de chocolate, frutos secos, caramelo, miel o fruta madura. Suelen funcionar muy bien con este método.

Agua caliente

El agua debería estar caliente, pero no hace falta usarla hirviendo a lo bruto.

Una temperatura orientativa para empezar sería entre 90 y 94 ºC.

Si no tienes termómetro, hierve el agua y déjala reposar unos 30-60 segundos antes de verterla sobre el café.

El agua demasiado caliente puede favorecer sabores más amargos, sobre todo si el café es de tueste oscuro o si alargas mucho el tiempo de infusión.

Molienda gruesa

La molienda es uno de los puntos más importantes en prensa francesa.

Aquí no queremos una molienda fina. Queremos una molienda gruesa, parecida a sal gruesa o pan rallado grueso.

Si usas café demasiado fino, el resultado puede ser:

  • más amargo;
  • más turbio;
  • con más posos;
  • más difícil de filtrar;
  • más pesado en boca.

Una molienda gruesa ayuda a controlar la extracción y a reducir sedimentos.

Prensa francesa limpia

Parece obvio, pero no siempre lo es.

El filtro metálico de la prensa acumula aceites y restos de café. Si no se limpia bien, esos restos pueden enranciarse y dar sabores amargos, sucios o metálicos.

Después de cada uso, conviene desmontar y enjuagar bien el filtro. De vez en cuando, límpialo con más cuidado para eliminar aceites acumulados.

Un café bueno en una prensa sucia no va a saber como debería.

hay que mantener la prensa francesa (y cualquier cafetera) siempre limpia

Báscula o medida aproximada

Lo ideal es usar báscula, porque así puedes repetir la receta cuando te sale bien.

Pero si no tienes, puedes empezar con medidas aproximadas.

La proporción base que vamos a usar es:

15 g de café por 250 ml de agua.

Si no tienes báscula, piensa en una cucharada sopera colmada de café por taza grande, aunque la precisión dependerá mucho del tipo de café y de la molienda.

Para ajustar bien, la báscula ayuda. Para empezar, no tiene que ser una excusa.

Receta base de prensa francesa

Vamos con una receta sencilla y estable.

Es una base para empezar, no una ley. Después puedes ajustarla según tu gusto.

Ingredientes para 1 taza grande

Ingrediente Cantidad
Café molido grueso 15 g
Agua 250 ml
Temperatura 90-94 ºC
Tiempo de infusión 4 minutos
Molienda Gruesa

Si quieres preparar más cantidad, puedes mantener la proporción.

Por ejemplo:

Tazas aproximadas Café Agua
1 taza grande 15 g 250 ml
2 tazas 30 g 500 ml
3 tazas 45 g 750 ml
4 tazas 60 g 1 litro


Paso 1: añade el café

Añade el café molido grueso en la prensa francesa.

Intenta que la molienda sea bastante uniforme. Si hay demasiado polvo fino, es más probable que la taza quede turbia o amarga.

No hace falta compactar el café. Solo ponerlo en el fondo de la jarra.

Paso 2: vierte el agua

Añade el agua caliente sobre el café.

Puedes verterla de una vez, procurando mojar todo el café. Si quieres hacerlo un poco mejor, vierte primero parte del agua, remueve suavemente, y luego añade el resto.

La idea es que todo el café entre en contacto con el agua desde el principio.

Paso 3: deja infusionar

Coloca la tapa encima, pero no bajes el émbolo todavía.

Deja infusionar durante 4 minutos.

Ese tiempo es una referencia muy buena para empezar. Si lo dejas mucho menos, puede quedar flojo o ácido. Si lo dejas mucho más, puede volverse más amargo o pesado.

Paso 4: baja el émbolo y sirve

Pasados los 4 minutos, baja el émbolo despacio.

No hace falta hacer fuerza. Si cuesta mucho, puede que la molienda sea demasiado fina o que haya demasiado café.

Cuando el filtro llegue abajo, sirve el café.

Este punto es importante: no dejes el café preparado dentro de la prensa durante mucho rato. Aunque hayas bajado el émbolo, el líquido sigue en contacto con los posos y puede continuar extrayéndose.

Si no lo vas a beber todo al momento, pásalo a otra jarra o taza.

para filtrar con prensa francesa solo debes bajar el émbolo

Proporción, tiempo y molienda

En prensa francesa, casi todo se resume en tres variables: proporción, tiempo y molienda.

Si esas tres están bien, es mucho más fácil que la taza salga rica.

Ratio recomendado para empezar

Una proporción cómoda para empezar es:

1 g de café por cada 16-17 ml de agua.

En la práctica:

15 g de café por 250 ml de agua.

Si te gusta más intenso, puedes subir un poco la dosis:

17-18 g por 250 ml.

Si lo quieres más suave, puedes bajar a:

13-14 g por 250 ml.

Pero no cambies todo el primer día. Empieza con la receta base y ajusta después.

Tiempo de infusión

El tiempo recomendado para empezar es 4 minutos.

Con molienda gruesa y esa proporción, suele dar una taza equilibrada.

Si el café sale muy flojo, puedes alargar un poco o moler algo menos grueso.

Si sale amargo, prueba a reducir algo el tiempo o moler más grueso.

Lo importante es no dejar el café en la prensa mientras desayunas, contestas mensajes y te acuerdas diez minutos después. Ahí es cuando muchas tazas se vuelven pesadas y amargas.

Molienda gruesa

La molienda para prensa francesa debe ser gruesa.

No uses molienda de espresso. No uses molienda de moka. No uses un molido fino genérico si puedes evitarlo.

Una molienda fina aumenta mucho la extracción y deja más partículas en la taza. Resultado: más amargor, más poso y más sensación turbia.

Si compras café molido, pide molienda para prensa francesa.

Temperatura del agua

Una temperatura entre 90 y 94 ºC suele funcionar bien.

Si el café es de tueste más claro, quizá agradezca una temperatura algo más alta. Si es más oscuro, puede ir mejor un agua un poco menos agresiva.

Sin termómetro: hierve, espera medio minuto o un minuto, y usa el agua.

No hace falta convertirlo en una operación quirúrgica.

La temperatura del agua para hacer un buen café debe estar entre los 90 y 94 grados

Cómo evitar un café amargo o con demasiado poso

La prensa francesa tiene dos problemas típicos: amargor y posos.

Ambos se pueden reducir bastante con una buena receta.

No uses molienda fina

Este es el error más común.

Si usas molienda fina, el café se extrae demasiado y muchas partículas atraviesan el filtro metálico. Eso da una taza más turbia, amarga y con sedimentos.

Para prensa francesa, molienda gruesa.

Si solo tienes café molido fino, puedes usarlo, pero no esperes el mejor resultado. Reduce algo el tiempo de infusión y baja el émbolo con mucho cuidado.

No lo dejes infusionando eternamente

Más tiempo no significa mejor café.

Si dejas el café en contacto con el agua durante demasiado tiempo, extraerás más compuestos amargos y la taza puede volverse pesada.

Empieza con 4 minutos.

Después ajusta, pero no uses la prensa francesa como jarra donde el café se queda viviendo media hora.

No presiones con fuerza excesiva

El émbolo debe bajar suave.

Si presionas con fuerza, puedes remover demasiado los posos del fondo y empujar más partículas finas hacia la bebida.

Además, si cuesta mucho bajar, probablemente la molienda es demasiado fina.

La presión no debería ser una pelea. Debería ser un gesto lento y controlado.

Sirve todo el café al terminar

Cuando bajes el émbolo, sirve el café.

Si lo dejas dentro de la prensa, seguirá en contacto con los posos y puede volverse más amargo con el tiempo.

Si preparas más cantidad de la que vas a beber al momento, pásala a una jarra aparte.

Este detalle cambia mucho el resultado.

Si usas prensa francesa intenta servir todo el café que prepares para evitar sobreextraer

Qué café elegir para prensa francesa

La prensa francesa puede funcionar con muchos perfiles, pero no todos se expresan igual.

Como da más cuerpo y textura, suele favorecer cafés redondos, dulces y con buena estructura.

Cafés con cuerpo y dulzor

Para empezar, busca cafés con cuerpo medio o alto y dulzor natural.

La prensa francesa potencia esa sensación de taza redonda, así que puede ser muy agradecida con cafés equilibrados.

Si vienes de café más clásico, es un buen punto de entrada.

Cafés con notas de chocolate o frutos secos

Los cafés con notas de chocolate, cacao, nuez, avellana, almendra, caramelo o galleta suelen quedar muy bien.

La textura de la prensa francesa acompaña esos perfiles y los hace más envolventes.

Son cafés fáciles de disfrutar, especialmente si buscas una taza con presencia.

Cafés afrutados si buscas algo más expresivo

También puedes preparar cafés afrutados en prensa francesa.

Un café con notas de fruta madura, ciruela, frutos rojos o tropicales puede quedar muy interesante si la receta está bien ajustada.

Eso sí, la prensa francesa no da una taza tan limpia como un filtro de papel. Si quieres resaltar al máximo notas florales o una acidez muy delicada, quizá prefieras V60, Chemex o AeroPress con filtro de papel.

Café en grano o molido para prensa francesa

Si tienes molino, mejor comprar café en grano y moler justo antes.

Así conservarás mejor el aroma y podrás ajustar la molienda.

Si compras molido, pide molienda gruesa para prensa francesa. No todos los molidos sirven para todo, y este método agradece muchísimo que la molienda sea la correcta.

Si quieres conocer las diferencias entre comprar café en grano o molido, te animamos a que las descubras en nuestro artículo del blog.

Matunda, un ejemplo de café perfecto para prensa francesa

Cómo ajustar la receta según tu gusto

La receta base es solo el punto de partida.

La taza te dirá qué tocar.

Si quieres más cuerpo

Si quieres un café con más cuerpo o intensidad, prueba:

  • usar un poco más de café;
  • moler ligeramente menos grueso;
  • alargar la infusión 30 segundos;
  • elegir un café con perfil más dulce y achocolatado.

Haz solo un cambio cada vez. Así sabrás qué funciona.

Si quieres una taza más limpia

Si buscas una taza menos turbia:

  • usa molienda más gruesa y uniforme;
  • evita remover demasiado al final;
  • baja el émbolo despacio;
  • deja reposar el café unos segundos antes de servir;
  • no apures hasta la última gota si hay mucho sedimento.

La prensa francesa siempre tendrá más cuerpo y algo más de textura que un filtro de papel, pero se puede hacer mucho más limpia de lo que parece.

Si sale amargo

Si sale amargo, prueba:

  • moler más grueso;
  • reducir el tiempo de infusión;
  • usar agua un poco menos caliente;
  • no dejar el café dentro después de prensar;
  • limpiar bien el filtro metálico;
  • revisar si el café tiene un tueste demasiado oscuro.

También revisa si estás usando torrefacto o mezcla con torrefacto. En prensa francesa, esos sabores pueden hacerse muy evidentes.

Si sale aguado

Si sale aguado, prueba:

  • usar más café;
  • moler un poco menos grueso;
  • alargar la infusión;
  • revisar si el café está fresco;
  • no usar demasiada agua para la cantidad de café.

Una taza aguada no siempre se arregla solo con más tiempo. A veces el problema está en la dosis o en la molienda.

La prensa francesa es un sistema de filtro elegante para preparar café

Errores comunes al usar prensa francesa

La prensa francesa es sencilla, pero tiene sus trampas.

Usar café molido demasiado fino

Es el error número uno.

La molienda fina puede dar más amargor, más posos y más resistencia al bajar el émbolo.

Si quieres mejorar tu prensa francesa, empieza por aquí: molienda gruesa.

Dejar el café dentro después de prensar

Aunque hayas bajado el émbolo, el café sigue con los posos.

Si lo dejas dentro, la extracción continúa y la taza puede volverse amarga.

Sirve todo el café al terminar o pásalo a otra jarra.

No limpiar bien el filtro metálico

El filtro metálico acumula aceites y partículas.

Si no lo limpias bien, esos restos pueden alterar el sabor de las siguientes preparaciones.

Desmonta el filtro de vez en cuando y límpialo con cuidado.

Usar agua hirviendo

El agua demasiado caliente puede intensificar sabores amargos o ásperos, sobre todo en cafés de tueste oscuro.

Deja reposar el agua unos segundos después de hervir.

Pensar que más tiempo siempre es mejor

La prensa francesa necesita tiempo, sí. Pero no tiempo infinito.

Cuatro minutos es una buena referencia. A partir de ahí, puedes ajustar un poco, pero no hace falta llevarlo a extremos.

Más tiempo puede significar más extracción, pero también más amargor.

ejemplos de prensas francesas con buena relación calidad/precio

Preguntas frecuentes sobre prensa francesa

¿Por qué mi café de prensa francesa queda con posos?

Porque la prensa francesa usa un filtro metálico, no papel. Ese filtro deja pasar más aceites y algunas partículas finas.

Para reducir los posos, usa molienda gruesa y uniforme, baja el émbolo despacio y evita servir la última parte de la jarra si ves mucho sedimento.

¿Puedo usar café molido normal en prensa francesa?

Puedes, pero no siempre será lo ideal.

Muchos cafés molidos “normales” vienen con una molienda demasiado fina para prensa francesa. Eso puede dar una taza más amarga, turbia y con más poso.

Si compras café molido, mejor pedir molienda específica para prensa francesa.

¿Hay que remover el café en prensa francesa?

Conviene remover suavemente al principio para asegurarte de que todo el café se moja bien.

No hace falta remover mucho al final. Si agitas demasiado antes de servir, puedes levantar más sedimentos y hacer que la taza quede más turbia.

¿Qué diferencia hay entre prensa francesa y AeroPress?

La prensa francesa funciona por inmersión y usa filtro metálico, por eso suele dar una taza con más cuerpo y textura.

La AeroPress también usa inmersión, pero añade presión manual y normalmente filtro de papel, así que suele dar una taza más limpia y con menos sedimento.

¿La prensa francesa tiene más cuerpo que el café de filtro?

Sí, normalmente sí.

Como el filtro metálico deja pasar más aceites y partículas finas, el café de prensa francesa suele sentirse más denso y con más cuerpo que un café preparado con filtro de papel.

¿Se puede hacer café frío en prensa francesa?

Sí. Puedes usar la prensa francesa para preparar cold brew, dejando café molido grueso en agua fría durante varias horas y filtrando después con el émbolo.

No es la misma receta que la prensa francesa caliente, pero la cafetera puede servirte como recipiente y filtro.

Conclusión

La prensa francesa es sencilla, pero no funciona bien si la tratas como una jarra donde el café se queda olvidado.

Para empezar, quédate con esta receta:

  • 15 g de café
  • 250 ml de agua
  • molienda gruesa
  • 4 minutos
  • agua a unos 90-94 ºC

Después ajusta.

Si sale amargo, muele más grueso o reduce tiempo.

Si sale aguado, usa más café o muele un poco menos grueso.

Si tiene demasiado poso, revisa la molienda y baja el émbolo con suavidad.

Si sabe raro, limpia bien el filtro.

La prensa francesa puede darte una taza con cuerpo, dulce y muy agradable sin complicarte la mañana.

Solo necesita una cosa: que no la dejes trabajar de más.

Nicolás Bernal - Head of Coffee en San Jorge Café

Head of Coffee en San Jorge Café

Nicolás Bernal

Con más de diez años en la industria del café, Nicolás forjó sus bases en la SCA como entrenador autorizado, en el CQI como Q Arabica Grader y en el SCI.

Su experiencia lo ha llevado a trabajar en Europa, Medio Oriente, Asia y Estados Unidos, desarrollando programas de capacitación en la industria cafetera.

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