Una taza de café puede tener desde muy poca cafeína hasta bastante más de lo que imaginas. No depende solo de si tomas espresso, moka, filtro o descafeinado. También influyen la cantidad de café que usas, el tipo de grano, el tamaño de la taza, la molienda, el tiempo de contacto con el agua y la receta.
Por eso, cuando alguien pregunta “cuánta cafeína tiene un café”, la respuesta honesta es: depende.
Como referencia general, una taza de café filtrado de unos 200 ml puede rondar los 90 mg de cafeína, un espresso de 60 ml puede estar alrededor de 80 mg y un café descafeinado de 200 ml puede aportar unos 4 mg, según la tabla divulgativa de EUFIC (Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación) basada en datos de EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria). Pero estas cifras son orientativas, no una regla fija para todos los cafés.
Dicho claro: el espresso parece más potente porque está más concentrado, pero una taza grande de filtro, prensa francesa, moka o cold brew puede tener más cafeína total.
Cuánta cafeína tiene un café: respuesta rápida
La cafeína es una sustancia natural presente en el café. Es una de las razones por las que muchas personas lo toman por la mañana o después de comer: ayuda a sentirse más despierto y alerta.
Pero no todos los cafés tienen la misma cantidad.
Un espresso pequeño puede parecer muy fuerte por su sabor intenso, su crema y su concentración. Sin embargo, al ser una bebida corta, puede aportar menos cafeína total que una taza grande de café de filtro.
Por eso hay que diferenciar dos cosas:
- Cafeína por mililitro: cuánta cafeína hay en una cantidad pequeña de bebida.
- Cafeína total por taza: cuánta cafeína tomas realmente en la ración que bebes.
Y para tu cuerpo, lo que cuenta al final es la cantidad total.

Cafeína aproximada por método de preparación
Esta tabla te puede servir como guía inicial. No son cifras exactas, porque cada café y cada receta cambian el resultado, pero ayudan a entender las diferencias.
| Método de preparación | Tamaño habitual | Cafeína aproximada | Idea clave |
|---|---|---|---|
| Espresso | 30-60 ml | 60-90 mg | Muy concentrado, pero poca cantidad |
| Café de filtro | 200 ml | 80-120 mg | Puede aportar más cafeína total que un espresso |
| Cafetera italiana o moka | 50-100 ml | 80-120 mg aprox. | Concentrado y muy variable según receta |
| Prensa francesa | 200-250 ml | 100-200 mg aprox. | Más volumen y más tiempo de contacto |
| AeroPress | 150-250 ml | 80-150 mg aprox. | Depende mucho de la receta |
| Cold brew | 200-300 ml | Muy variable, puede ser alto | Depende del ratio y del tiempo de maceración |
| Café instantáneo | 200 ml | 30-90 mg aprox. | Varía mucho por marca y dosis |
| Descafeinado | 200 ml | 2-7 mg aprox. | No es cero cafeína |
EUFIC recoge como valores medios 90 mg para 200 ml de café filtrado, 80 mg para 60 ml de espresso, 90 mg para 200 ml de café instantáneo y 4 mg para 200 ml de descafeinado. Aun así, la propia referencia advierte que el contenido puede variar según el producto, el método de preparación y el tamaño de la bebida.
Por qué un espresso no siempre tiene más cafeína que un café largo
El espresso tiene mucha cafeína por mililitro. Es decir, está muy concentrado.

Pero normalmente tomas poca cantidad: 30, 40 o 60 ml. En cambio, una taza de filtro, prensa francesa o cold brew puede tener 200, 250 o 300 ml. Aunque esté menos concentrada, al beber más cantidad puedes acabar tomando más cafeína total.
Un estudio reciente que comparó métodos como espresso, infusión simple, prensa francesa y V60 observó que el espresso destacaba por concentración, pero en raciones habituales los métodos de mayor volumen podían aportar más cafeína total por servicio. En ese estudio, una porción de espresso de 25 ml aportó unos 63 mg de cafeína, mientras que raciones de 250 ml de V60, prensa francesa o infusión simple superaron los 180 mg.
Por eso no conviene guiarse solo por la sensación de intensidad.
Por qué las cifras siempre son orientativas
Dos personas pueden preparar “un café de filtro” y obtener cantidades de cafeína distintas.
¿Por qué? Porque quizá una usa 12 g de café y otra 20 g. Una lo prepara con arábica y otra con robusta. Una usa una molienda más fina. Otra deja el café más tiempo en contacto con el agua. Otra se sirve una taza más grande.
La cafeína final depende de muchas variables: especie de café, ratio café/agua, molienda, temperatura, presión, tiempo de preparación, tipo de agua, grado de tueste y método de extracción. Una revisión publicada en Foods analizó precisamente estos factores y concluyó que el contenido de cafeína puede variar mucho según cómo se prepare el café.
Así que la tabla es una guía. No una calculadora exacta.
Tabla de cafeína según el tipo de café
Ahora vamos método por método, para entender mejor qué puedes esperar en una taza real.
Espresso
El espresso es corto, intenso y concentrado.
Suele servirse en cantidades pequeñas, entre 30 y 60 ml. EUFIC recoge una referencia aproximada de 80 mg de cafeína para un espresso de 60 ml.
Eso significa que, por mililitro, tiene bastante cafeína. Pero como la bebida es pequeña, no siempre es el método que más cafeína aporta en total.
Un espresso puede parecer “más fuerte” por su concentración, su cuerpo y su sabor. Pero si lo comparas con una taza grande de filtro, es posible que el filtro aporte más cafeína total.
Café de filtro

El café de filtro suele servirse en tazas más grandes, normalmente entre 200 y 250 ml.
Como referencia, EUFIC sitúa el café filtrado en unos 90 mg de cafeína por cada 200 ml.
Pero puede variar bastante según la receta. Si usas más café, una molienda más fina o un tiempo de extracción más largo, puedes obtener más cafeína. Si usas menos café o una receta más suave, tendrás menos.
El filtro no siempre parece tan intenso como un espresso, pero no hay que subestimarlo. Una taza grande puede aportar una cantidad considerable de cafeína.
Cafetera italiana o moka
La cafetera italiana suele dar un café intenso, con cuerpo y bastante concentrado.
La cantidad de cafeína puede variar mucho porque depende del tamaño de la moka, de cuánta carga de café uses, de la molienda, del tiempo al fuego y de la cantidad final que bebas.
Como orientación, una taza de moka puede moverse alrededor de 80-120 mg de cafeína, aunque no es una cifra cerrada.
La moka tiene algo importante: muchas personas no toman solo 30 ml, sino una taza más generosa o varias tazas pequeñas. Por eso, aunque no sea un espresso, puede aportar bastante cafeína total.
Prensa francesa
La prensa francesa suele preparar raciones grandes, de 200 a 250 ml o más.
Además, el café está varios minutos en contacto con el agua. Eso favorece la extracción de compuestos, incluida la cafeína, aunque el resultado final depende mucho de la receta.
En el estudio comparativo citado antes, una ración de 250 ml de prensa francesa alcanzó más de 200 mg de cafeína en las condiciones analizadas, lo que muestra por qué los métodos de mayor volumen pueden superar al espresso en cafeína total por taza.
Esto no significa que todas las prensas francesas tengan siempre esa cantidad. Significa que el método puede aportar bastante cafeína si la receta usa suficiente café y una ración grande.
AeroPress
La AeroPress es uno de los métodos más variables.
Puedes preparar una taza corta y concentrada, una receta más larga, una extracción tipo filtro o una receta invertida con más tiempo de contacto. Por eso, la cafeína puede cambiar mucho.
Si usas poca agua y poca carga, tendrás menos cafeína total. Si usas más café, más tiempo y una taza más grande, subirás la cantidad.
Aquí la clave es entender la receta. No existe “la cafeína de una AeroPress” como cifra universal.
Cold brew

El cold brew puede tener bastante cafeína, pero depende muchísimo de cómo lo prepares.
Se hace con agua fría o a temperatura ambiente y un tiempo de maceración largo, muchas veces entre 12 y 24 horas. Además, algunas recetas usan ratios altos de café respecto al agua, especialmente si se prepara como concentrado.
Por eso, un cold brew puede ser suave en sabor, menos ácido y muy fácil de beber, pero eso no significa que tenga poca cafeína.
De hecho, si tomas un vaso grande o un concentrado poco diluido, puedes estar tomando más cafeína de la que parece.
Café instantáneo
El café instantáneo suele tener una cantidad de cafeína variable según la marca y la dosis que uses.
EUFIC recoge como referencia unos 90 mg de cafeína para 200 ml de café instantáneo, pero en la práctica puede moverse bastante según la cantidad de producto que pongas en la taza.
Si usas una cucharadita pequeña, será menos. Si usas más producto o preparas una taza grande, será más.
Café descafeinado
El café descafeinado no significa café sin cafeína.
Significa que se ha eliminado la mayor parte de la cafeína, pero puede quedar una pequeña cantidad. EUFIC recoge como referencia unos 4 mg de cafeína para 200 ml de café descafeinado.
Para la mayoría de personas, esa cantidad es muy baja. Pero si eres muy sensible a la cafeína, estás embarazada, en lactancia o tienes una indicación médica concreta, conviene tenerlo en cuenta.
Qué factores influyen en la cafeína de tu taza
La cafeína no depende solo del método. De hecho, dos cafés preparados con el mismo método pueden tener cantidades diferentes.
Estos son los factores principales.
Cantidad de café que usas
Cuanto más café uses, más cafeína potencial habrá en la bebida.

Parece obvio, pero es uno de los puntos que más se olvidan. No es lo mismo preparar un filtro con 12 g de café que con 20 g. Tampoco es lo mismo una moka pequeña que una moka grande.
La dosis importa mucho.
Si quieres controlar mejor la cafeína, empieza por fijarte en cuántos gramos de café usas por taza.
Tamaño de la taza
El tamaño de la taza cambia por completo la comparación.
Un espresso de 40 ml puede tener menos cafeína total que una taza de filtro de 250 ml, aunque sepa más intenso.
Por eso, cuando alguien dice “me tomo solo un café”, habría que preguntar: ¿qué tamaño tiene ese café?
No es lo mismo un cortado, un espresso, una taza grande de filtro, un vaso de cold brew o una prensa francesa entera.
Tipo de grano: arábica o robusta
La especie de café también influye.
El robusta suele contener más cafeína que el arábica. En el estudio comparativo de métodos de preparación, los cafés robusta mostraron más cafeína que los arábica, mientras que los blends quedaron en valores intermedios.
Esto también explica por qué algunos cafés comerciales o mezclas con robusta pueden parecer más “potentes” en efecto.
En café de especialidad, es muy habitual trabajar con arábica, aunque también existen robustas de calidad. Pero, como regla general, si comparas arábica y robusta, el robusta suele aportar más cafeína.
Tiempo de contacto con el agua
Cuanto más tiempo está el café en contacto con el agua, más oportunidad hay de extraer cafeína y otros compuestos.
Por eso, métodos de inmersión como prensa francesa o cold brew pueden aportar bastante cafeína, especialmente si usan dosis altas o tiempos largos.
Pero el tiempo no actúa solo. También importan la molienda, la temperatura, el ratio y la cantidad de café.
Molienda y método de preparación

Una molienda más fina expone más superficie del café al agua. Eso puede facilitar una extracción más rápida.
Por eso el espresso usa molienda fina y muy poco tiempo de extracción. En cambio, la prensa francesa usa molienda gruesa y más tiempo.
Si la molienda no encaja con el método, no solo cambia el sabor. También puede cambiar cuánto se extrae del café.
Ratio de café y agua
El ratio es la relación entre la cantidad de café y la cantidad de agua.
Un café preparado con 18 g de café y 250 ml de agua no tendrá el mismo resultado que uno preparado con 12 g y 250 ml.
Más café por la misma cantidad de agua suele dar una bebida más concentrada y con más cafeína total, siempre que la extracción acompañe.
Espresso, moka o filtro: cuál tiene más cafeína de verdad
Esta es una de las preguntas más habituales.
Y la respuesta es: depende de si hablamos de concentración o de cantidad total por taza.
Cafeína por mililitro vs cafeína por taza
El espresso suele ganar en concentración. Tiene mucha cafeína en poco volumen.
Pero si hablamos de cafeína total por taza, los métodos largos pueden superar al espresso porque se bebe más cantidad.
Ejemplo sencillo:
- Un espresso puede tener unos 60-90 mg.
- Una taza grande de filtro puede tener 80-120 mg o más.
- Una prensa francesa grande puede superar esas cifras según la receta.
- Un cold brew grande o concentrado puede aportar bastante cafeína.
Así que no te fíes solo del sabor fuerte.
Por qué el espresso parece más potente

El espresso parece más potente porque concentra mucho sabor en poca cantidad.
Tiene más cuerpo, más intensidad, más textura y una extracción a presión. Eso da sensación de café fuerte.
Pero una cosa es intensidad sensorial y otra cantidad total de cafeína.
Un café puede saber suave y tener bastante cafeína. Y otro puede saber fuerte y tener menos de lo que imaginas.
Por qué una taza grande puede tener más cafeína total
La taza grande gana por volumen.
Aunque el café de filtro, la prensa francesa o el cold brew estén menos concentrados que un espresso, al beber 200, 250 o 300 ml puedes acabar tomando más cafeína total.
Por eso, si estás intentando reducir cafeína, no mires solo el método. Mira también cuánta cantidad bebes.
Un “cafecito largo” puede contar más de lo que parece.
Cuánta cafeína puedes tomar al día
Aquí entramos en una parte importante: la tolerancia a la cafeína no es igual para todo el mundo.
Hay personas que toman café por la tarde y duermen sin problema. Otras toman uno después de comer y lo notan por la noche. También hay momentos de la vida, como embarazo o lactancia, donde conviene limitar más.
EFSA concluye que, para adultos sanos, ingestas habituales de hasta 400 mg de cafeína al día no plantean problemas de seguridad, y que dosis únicas de hasta 200 mg tampoco plantean preocupación en adultos sanos. Para embarazo y lactancia, EFSA sitúa el límite de referencia en hasta 200 mg diarios procedentes de todas las fuentes.
Recomendación general para adultos sanos
Como referencia general, muchos adultos sanos pueden consumir hasta 400 mg de cafeína al día.
Eso podría equivaler, de forma aproximada, a unas 4 tazas de café filtrado de 200 ml o a unos 5 espressos de 60 ml, según las equivalencias divulgativas de EUFIC.
Pero no lo tomes como una invitación a apurar el límite.
Tu tolerancia importa. Tu descanso importa. Tu ansiedad, medicación, embarazo, lactancia o sensibilidad también importan.
Cafeína y sueño: por qué importa la hora
La cafeína puede afectar al sueño, especialmente si la tomas cerca de la hora de dormir.
EFSA señala que dosis únicas de 100 mg pueden afectar la duración y los patrones del sueño en algunos adultos cuando se consumen cerca de la hora de acostarse.
Por eso muchas personas hacen bien en cambiar a descafeinado por la tarde, aunque durante la mañana toleren bien el café normal.
Aquí no se trata de demonizar el café. Se trata de ajustar el ritual a tu cuerpo.
Embarazo, lactancia y sensibilidad a la cafeína
Durante embarazo y lactancia, la recomendación general de EFSA es limitar la cafeína total a 200 mg al día. Esa cantidad incluye café, té, chocolate, bebidas energéticas, refrescos con cafeína y algunos suplementos.
Si eres muy sensible a la cafeína, tienes problemas de sueño, ansiedad, hipertensión, alguna condición médica o tomas medicación, lo más sensato es consultar con un profesional sanitario.
El café puede formar parte de una vida saludable para muchas personas, pero no todo el mundo lo metaboliza igual.
¿El descafeinado tiene cafeína?
Sí, el descafeinado tiene algo de cafeína.
Muy poca, pero no cero.
Esto sorprende bastante, porque muchas personas piensan que “descafeinado” significa ausencia total de cafeína. En realidad, significa que se ha eliminado la mayor parte.
Por qué descafeinado no significa cero cafeína
Eliminar el 100% de la cafeína es muy difícil. Los procesos de descafeinización reducen muchísimo su contenido, pero puede quedar una cantidad residual.
Por eso un descafeinado puede ser perfecto para reducir cafeína, pero si eres extremadamente sensible, conviene saber que no es completamente cero.
EUFIC sitúa el café descafeinado en torno a 4 mg de cafeína por 200 ml como valor medio de referencia.
Cuánta cafeína suele tener un descafeinado
Como orientación, un café descafeinado suele tener entre 2 y 7 mg de cafeína por taza, aunque depende del producto, del método y del tamaño de la bebida.
Comparado con un café normal, es una cantidad muy baja.
Por eso puede ser una buena opción si quieres mantener el ritual del café por la tarde, después de cenar o en momentos en los que no quieres sumar más cafeína.
Cuándo tiene sentido elegir descafeinado
El descafeinado tiene mucho sentido si:
- quieres tomar café por la tarde sin afectar tanto al sueño;
- disfrutas del ritual, pero no quieres más cafeína;
- ya has tomado varios cafés durante el día;
- estás reduciendo consumo;
- eres sensible a la cafeína;
- estás en embarazo o lactancia y quieres controlar mejor la cantidad total.
Y sí: un buen descafeinado también puede estar rico. No tiene por qué ser ese café triste que mucha gente recuerda.
Cómo elegir café según la cafeína que quieres tomar
No siempre queremos lo mismo.
Hay días en los que quieres un café que te active. Otros días solo quieres disfrutar del sabor. Y otros quieres mantener el ritual, pero sin pasarte de cafeína.
Elegir mejor te ayuda a adaptar el café a tu vida real.
Si quieres un café con menos cafeína
Puedes hacer varias cosas:
- elegir descafeinado;
- tomar tazas más pequeñas;
- evitar vasos grandes de filtro o cold brew por la tarde;
- reducir la cantidad de café que usas;
- combinar café normal y descafeinado;
- reservar el café con cafeína para la mañana.
No hace falta dejar el café si te gusta. A veces basta con ajustar el momento, el tamaño o el tipo.
Si quieres un café con más cuerpo sin pasarte de cafeína
Más cuerpo no tiene por qué significar más cafeína.
Puedes buscar cafés con perfiles más intensos, notas de chocolate, frutos secos, cacao o caramelo, y prepararlos bien para conseguir una taza con sensación de cuerpo y sabor sin necesidad de aumentar mucho la dosis.
También puedes elegir métodos que den más textura, como moka o espresso, pero controlando cuántas tazas tomas.
La clave es no confundir “quiero un café con presencia” con “quiero más cafeína”.
Si tomas varios cafés al día
Si tomas varios cafés al día, merece la pena mirar el total.
Un café por la mañana, otro después de comer y otro por la tarde puede estar bien para algunas personas. Para otras puede ser demasiado, sobre todo si afecta al descanso.
Una estrategia sencilla es combinar:
- café normal por la mañana;
- café normal o más corto después de comer;
- descafeinado por la tarde.
Así mantienes el ritual sin sumar cafeína hasta última hora.
Si quieres combinar café normal y descafeinado
Combinar café normal y descafeinado es una forma muy práctica de regular tu consumo sin perder el hábito.
Puedes tomar café con cafeína cuando realmente te apetece o lo necesitas, y dejar el descafeinado para momentos de disfrute: sobremesa, tarde, noche o días en los que ya has tomado suficiente.
No es una renuncia. Es usar el café con más intención.
Preguntas frecuentes sobre cafeína en el café
¿Qué café tiene más cafeína?
Depende de cómo lo midas.
Por concentración, el espresso suele tener mucha cafeína por mililitro. Pero por taza completa, métodos como filtro, prensa francesa, moka o cold brew pueden aportar más cafeína total si la ración es grande.
También influye el tipo de grano: el robusta suele tener más cafeína que el arábica.
¿El espresso tiene más cafeína que el café de filtro?
Por mililitro, sí: el espresso está más concentrado.
Pero por taza, no siempre. Una taza grande de café de filtro puede tener más cafeína total que un espresso pequeño. EUFIC recoge como referencia unos 80 mg para 60 ml de espresso y unos 90 mg para 200 ml de café filtrado.
¿El café con leche tiene menos cafeína?
No necesariamente.
La leche no elimina cafeína. Lo que pasa es que suaviza el sabor y puede hacer que el café parezca menos fuerte.
Un café con leche tendrá más o menos cafeína según cuánto café lleve dentro. Si lleva un espresso, tendrá la cafeína de ese espresso. Si lleva dos, tendrá el doble aproximadamente. La leche cambia el sabor y la textura, no la cafeína del café usado.
¿El café descafeinado tiene cafeína?
Sí, pero muy poca.
El descafeinado no es cero cafeína. EUFIC recoge una referencia de unos 4 mg de cafeína por 200 ml de café descafeinado.
Para la mayoría de personas es una cantidad baja, pero puede importar si eres muy sensible o si necesitas controlar mucho tu consumo.
¿El café robusta tiene más cafeína que el arábica?
Sí, normalmente el robusta tiene más cafeína que el arábica.
Por eso algunos cafés con robusta pueden tener un efecto más estimulante y un sabor más intenso o amargo. En café de especialidad es muy común encontrar arábica, aunque también existen robustas de calidad.
¿El tueste oscuro tiene más cafeína?
No necesariamente.
El tueste influye en el peso, el volumen y el sabor del grano, pero no es el factor principal para saber cuánta cafeína tomas. Importan mucho más la dosis, el tipo de grano, el método y el tamaño de la taza.
Además, un café más oscuro puede parecer más fuerte por su sabor tostado o amargo, pero eso no significa que tenga más cafeína.
¿Cuántos cafés puedo tomar al día?
Depende del tamaño, del método y de tu tolerancia.
Como referencia general, EFSA considera que hasta 400 mg de cafeína al día no plantea preocupación para adultos sanos, y hasta 200 mg al día en embarazo y lactancia.
Pero tu cuerpo manda. Si el café te altera, te da palpitaciones, te aumenta la ansiedad o te afecta al sueño, no hace falta llegar a ningún límite teórico. Puedes reducir cantidad, cambiar horarios o combinar con descafeinado.
El café se disfruta más cuando encaja contigo, no cuando te pasa por encima.




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